Jardinería

Como diseñar un jardin


Diseña un jardín: plantas, dimensiones y clima.


¿Cómo diseñar un jardín? La operación parece más fácil decirlo que hacerlo, dado que hay muchos aspectos que deben tenerse en cuenta en esta actividad. Sin embargo, esto no significa que incluso aquellos que no tienen habilidades o experiencia especiales no puedan hacerlo: lo importante es respetar algunos nombres que permitan dar vida a un resultado armonioso y equilibrado, creando un espacio que se pueda disfrutar en cualquier condición climático. Solo el clima es uno de los primeros factores que deben considerarse, para seleccionar especies de plantas que puedan adaptarse mejor a la temperatura y la precipitación. Será útil, además, identificar los puntos más sombreados y las áreas más soleadas del jardín, para obtener una distribución correcta de las plantas. Además, no se debe prestar atención a la presencia de porches y terrazas, el acceso a la casa, las posibles cercas y pozos, y sobre todo a la existencia y ubicación de las tomas de agua, que son esenciales para construir un sistema de riego confiable. En primer lugar, por lo tanto, el plan de la casa y el jardín debe informarse en una hoja milimétrica, destacando el perímetro de la tierra que se utilizará como jardín. No nos dejemos aprovechar por pantallas y convenciones, sino que dejemos espacio para la imaginación: por ejemplo, no se dice que el jardín debe estar en una posición nivelada, o debe tener una forma cuadrada rectangular.

Elija en función del espacio disponible


Tomando el espacio disponible como referencia, por supuesto, también es aconsejable, para superficies bastante grandes, dividir el área en zonas a las que se asignarán diferentes funciones. Por ejemplo, un espacio se puede dedicar a juegos para niños, con un columpio o un tobogán, mientras que otra esquina, quizás un área pavimentada, se utilizará para cocinar, posiblemente con una barbacoa. Si las dimensiones lo permiten, no faltará un cenador, o en cualquier caso, un área de relajación con mesas y bancos a la sombra (o cenador o vegetación). Por otro lado, aquellos que no tienen un espacio lo suficientemente grande no sentirán la necesidad de dividir el jardín en zonas, sino que deberán evaluar cuidadosamente la ubicación de los árboles y las piedras de manera que puedan explotar la superficie de la mejor manera. posible. Un jardín estéticamente agradable y práctico también puede encontrar un lugar en un área de cincuenta metros cuadrados: por lo tanto, no se dice que haya necesidad de áreas ilimitadas, siempre que, por supuesto, se excluya la presencia de árboles y plantas de tamaño imponente. Por lo tanto, se deben preferir especies de arbustos. También se debe tener mucho cuidado con el piso: terracota, adoquines, grava o piedras, de acuerdo con los gustos y necesidades (por ejemplo, en presencia de niños pequeños, se recomienda centrarse en la grava o la arena). Un elemento a evaluar, también desde el punto de vista de la practicidad de uso, está representado por los contenedores de las plantas, ya sean jarrones, jardineras o cuencas. Es bueno recordar, de hecho, que un florero de plástico, aunque más ligero y, por lo tanto, más fácil de mover que un florero de terracota, tiene una funcionalidad reducida, que no garantiza la misma protección y el mismo nivel de drenaje. Sin embargo, en un espacio confinado puede concentrarse en trepar plantas, para no renunciar al green sin comprometer los espacios. También puede crear ángulos con diferentes especies, para dar una impresión de mayor profundidad al aumentar la perspectiva. La elección de plantas, arbustos, árboles frutales y arbustos debe evaluarse cuidadosamente: el sauce, el abedul y el cono se consideran especies duraderas y valiosas, pero deben reservarse para espacios grandes. Por otro lado, nunca está mal enfocarse en árboles de hoja perenne como la magnolia, el olivo y en general las coníferas, que entre otras cosas tienen la ventaja de no extenderse demasiado en altura.

El jardín minimalista: pocas plantas, espacio con formas y líneas geométricas.



Sin embargo, cualquiera que quiera apostar por una opción alternativa, también puede optar por el llamado jardín minimalista. Este es un espacio en el que el número de especies de plantas presentes se reduce drásticamente en comparación con la norma, ya que la atención se centra en la interacción de proporciones y dimensiones entre los elementos de mampostería. Elegimos árboles como la yuca y el agave, para favorecer la afirmación de formas lineales y geométricas: cuán lineales y geométricas son, por ejemplo, las hojas de estas dos plantas. Como alternativa, debe apuntar a árboles con crecimiento regular, como álamos y cipreses, que también son apreciados porque requieren una poda muy limitada. En un jardín mínimo no puede faltar un patio pavimentado, estrictamente libre de setos y arbustos, para resaltar la arquitectura del edificio. El jardín minimalista, como se puede inferir, no es un jardín clásico, y corre el riesgo de comprometer el componente verde y natural en favor de una concepción artística y arquitectónica bastante artificial: representa, sin embargo, una opción cada vez más popular y apreciada.

Cómo diseñar un jardín: en conclusión



En conclusión, la decisión sobre cómo diseñar un jardín implica una serie de parámetros que deben tenerse en cuenta: primero, el tipo de plantas que se utilizarán, una consecuencia directa del clima; y luego cualquier accesorio (mesas, sillas, juegos para niños, cenadores, etc.) y una subdivisión ponderada de los espacios disponibles.